
Hasta hace unas décadas sólo se contaba con la escueta referencia
de la Notitia Dignitatum que atribuía como último
destino conocido para la Cohors I Gallica a la
ciudad de Veleia. De hecho la investigación arqueológica,
aún incipiente, se había mostrado aparentemente esquiva
en documentar la presencia de aquella unidad militar acantonada
en su solar y no se conocían objetos atribuibles a dicho
episodio. Otros autores llegaron a imaginar sin embargo
que las propias murallas de Veleia se habrían construido
expresamente en aquella época, formando parte de un pretendido
limes del norte peninsular.
Afortunadamente el avance de las investigaciones ha arrojado
no poca luz sobre el asunto. La revisión de los elementos
de cultura material recuperados en los antiguos trabajos
ha permitido identificar piezas tan notables como una hebilla
de cinturón ( cingulum militiae) de raigambre sajona
y cronológicamente ubicable a principios del siglo V d.C.
La trascendencia de la pieza puede ponderarse al considerar
que en todo el continente europeo sólo se conocen un par
de ejemplares de estas características. Además, los recientes
trabajos de investigación han aportado un importante lote
de piezas de armamento, como un conjunto de dardos y puntas
de catapulta en un contexto tardorromano de la primera mitad
del siglo V d.C.
Por su parte ha podido determinarse que las murallas de
Veleia fueron construidas al menos un siglo antes
de la llegada de la Cohors, dentro del programa
de la nueva geoestrategia imperial que favoreció a una serie
de ciudades del arco atlántico, en la ruta por la que la
annona cerealística peninsular llegaba hasta el
limes germano. |